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Comer fuera y la salud intestinal:

Cómo comer fuera puede provocar problemas gastrointestinales y qué puedes hacer al respecto

Salir a comer puede ser una experiencia deliciosa, pero a menudo presenta desafíos para la salud intestinal. Las decisiones que tomas y el entorno en el que comes pueden tener efectos significativos en tu digestión. Comprender estas vulnerabilidades puede ayudarte a tomar decisiones más inteligentes mientras disfrutas de tus comidas.

¿Por qué comer fuera de casa puede ser perjudicial para la salud intestinal?

Transparencia de los ingredientes

Los restaurantes pueden usar azúcares ocultos, grasas no saludables y aditivos que pueden ser irritantes para el sistema gastrointestinal. Sin la información completa sobre los ingredientes, es fácil consumir productos perjudiciales para el intestino.1,2.

Control de porciones

Las porciones de los restaurantes suelen ser más grandes que las raciones estándar. Comer en exceso puede sobrecargar el sistema gastrointestinal, lo que provoca malestar e hinchazón.3.4.
 

Alimentos ricos en azúcares, grasas y carbohidratos complejos

Muchos menús ofrecen platos pesados ​​y procesados ​​que pueden alterar el equilibrio de las bacterias intestinales, especialmente para aquellas personas con sensibilidades.5.6.

Distracciones

Los entornos sociales a menudo fomentan las comidas apresuradas, lo que dificulta reconocer las señales de hambre del cuerpo y da lugar a comer en exceso.7.8.

Signos comunes de vulnerabilidad intestinal

Hinchazón o gases

Calambres estomacales

Náuseas o indigestión

Evacuaciones irregulares

¿Qué puedes hacer?

Elige sabiamente:

Elige restaurantes que utilicen ingredientes frescos y nutritivos. Investiga los menús con antelación te ayudará a tomar decisiones informadas.1.5.

Practica una alimentación consciente:

Come despacio y saborea cada bocado. Esto puede ayudar a tu cuerpo a reconocer la saciedad y evitar comer en exceso.8.9.

Toma decisiones inteligentes:

Elige platos a la parrilla, al horno o al vapor en lugar de fritos y agrega ensaladas o guarniciones de verduras para obtener más fibra.2.4.

Elije Porciones controloladas:

Comparte platos o pide porciones más pequeñas para evitar comer en exceso.3.6.

Hidrátate bien:

Bebe agua antes y durante las comidas para facilitar la digestión. Limita el consumo de alcohol y bebidas azucaradas, ya que pueden empeorar los problemas digestivos.9,10.

Incorpora probióticos:

Tomar regularmente un probiótico de buena calidad fortalece las defensas intestinales, lo que hace más fácil mantener el equilibrio al comer fuera de casa. 5,7

Enterogermina y sus probióticos beneficiosos llegan 100% vivos al intestino, porque se adaptan y sobreviven al calor, ácidos gástricos y antibióticos, donde se multiplican x 1000*

Comer fuera no tiene por qué perjudicar tu salud intestinal. Al tomar decisiones informadas y practicar una alimentación consciente, puedes disfrutar de la experiencia culinaria mientras controlas tu digestión. ¡Saborea tus comidas y prioriza tu intestino para mantener un enfoque equilibrado al comer fuera!

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Referencias

  1. Singh, RK, Chang, HW, Yan, D., Lee, KM, Ucmak, D., Wong, K., ... y Liao, W. (2017). Influencia de la dieta en el microbioma intestinal e implicaciones para la salud humana. Journal of Translational Medicine , 15(1), 73.
  2. Conlon, MA, y Bird, AR (2015). El impacto de la dieta y el estilo de vida en la microbiota intestinal y la salud humana. Nutrients , 7(1), 17-44.
  3. Kau, AL, Ahern, PP, Griffin, NW, Goodman, AL y Gordon, JI (2011). Nutrición humana, microbioma intestinal y sistema inmunitario. Nature , 474(7351), 327-336.
  4. Mayer, EA, Knight, R., Mazmanian, SK, Cryan, JF y Tillisch, K. (2014). Microbios intestinales y cerebro: un cambio de paradigma en neurociencia. The Journal of Neuroscience , 34(46), 15490-15496.
  5. Valdes, AM, Walter, J., Segal, E. y Spector, TD (2018). Rol de la microbiota intestinal en la nutrición y la salud. BMJ , 361, k2179.
  6. De Filippo, C., Cavalieri, D., Di Paola, M., Ramazzotti, M., Poullet, J.B., Massart, S., ... y Lionetti, P. (2010). El impacto de la dieta en la formación de la microbiota intestinal, revelado por un estudio comparativo en niños de Europa y zonas rurales de África. Actas de la Academia Nacional de Ciencias , 107(33), 14691-14696.
  7. David, LA, Maurice, CF, Carmody, RN, Gootenberg, DB, Button, JE, Wolfe, BE, ... y Turnbaugh, PJ (2014). La dieta altera rápida y reproduciblemente el microbioma intestinal humano. Nature , 505(7484), 559-563.
  8. Sonnenburg, ED, y Sonnenburg, JL (2014). Hambre para nuestra microbiota: las consecuencias perjudiciales de una dieta deficiente en carbohidratos accesibles a la microbiota. Metabolismo Celular , 20(5), 779-786.
  9. Tilg, H. y Kaser, A. (2011). Microbioma intestinal, obesidad y disfunción metabólica. Revista de Investigación Clínica , 121(6), 2126-2132.
  10. Flint, H. J., Scott, K. P., Louis, P. y Duncan, S. H. (2012). El papel de la microbiota intestinal en la nutrición y la salud. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology , 9(10), 577-589.